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La Lámpara de Mesa Limunis reúne una base de cerámica blanca, detalles en metal con acabado dorado y una pantalla de tela en tono neutro. La combinación crea luz de apoyo cómoda y una presencia visual que sostiene aparadores, mesas laterales y cabeceras anchas. Con 82 cm de altura, la pieza proyecta la luz a través de la tela de forma difusa, reduce el brillo directo en el campo de visión y favorece una lectura ligera, conversaciones y ambientación.
La base de cerámica tiene un volumen generoso con anillos ondulados que rompen la superficie lisa y generan un juego de luz y sombra. El disco metálico inferior estabiliza la pieza y repite el tono dorado también en la perilla superior de la pantalla, cerrando el conjunto. El resultado es una lámpara que durante el día funciona como objeto decorativo y por la noche como punto de luz que ordena el ambiente sin competir con la iluminación general.
Los relieves horizontales de la cerámica crean profundidad y hacen que la base refleje la luz de manera suave, sin puntos de brillo intenso. El dorado del metal añade un matiz cálido al conjunto, dialogando bien con maderas claras y medias, fibras naturales y una paleta neutra. La pantalla de tela actúa como filtro: la lámpara no queda expuesta, la claridad se dispersa de modo uniforme y el foco visual permanece en el dibujo de la pieza.
El blanco de la base acerca la lámpara a paredes claras y encimeras de piedra suave; el dorado se destaca sobre tableros de madera y superficies en tonos terrosos. La pantalla de tela conversa con sofás y sillones tapizados, reforzando una lectura acogedora. En dupla sobre el aparador, la Limunis crea ritmo simétrico; en par en el dormitorio, equilibra la amplitud de cabeceras anchas.
Con 82 cm de altura y 48 cm de ancho, es una lámpara de porte grande. Esta escala favorece muebles con tapa generosa y composiciones en las que la luminaria participa activamente de la decoración. En mesas laterales, la altura acerca la fuente de luz al campo de lectura del sofá; en aparadores y consolas, el volumen sostiene cuadros y espejos sin desaparecer.
Indicada para salas, dormitorios y recibidores. En dormitorios, combina bien con mesillas de 50 a 70 cm de altura, manteniendo el centro de la pantalla a la línea de los ojos cuando se está sentado. En salas, valoriza rincones de butaca y apoyos junto al sofá. En el recibidor, establece una bienvenida cálida con iluminación suave y un punto de color neutro.
La pantalla de tela difunde la claridad y suaviza sombras marcadas. Es una luz de apoyo y ambientación: ideal para relajarse, ver una película con iluminación baja o dejar el espacio encendido sin recurrir a la luz central. Para tareas que requieren foco intenso, combínela con una fuente directa adicional.
La pieza está indicada para uso en interiores. La base de cerámica requiere una superficie estable y plana.
Desconecte de la toma antes de cualquier limpieza. En la base, use una franela suave y seca; evite arrastrar la pieza para no rayar la superficie. En la pantalla, prefiera un plumero seco o un paño muy liviano, sin exceso de humedad. No utilice productos abrasivos ni solventes en metal, tela o cerámica.
Para preservar el acabado, mantenga lejos de fuentes de calor directo y de áreas con salpicaduras frecuentes. En superficies de madera, se recomienda un forro o fieltro bajo la base metálica para evitar marcas con el tiempo.
La Limunis mide 82 cm de alto, 48 cm de ancho y 48 cm de profundidad.
Base de cerámica blanca, detalles en metal con acabado dorado y pantalla de tela.
Utilice lámparas que respeten la potencia máxima de 60 W. Las LED son una buena opción para reducir consumo y calentamiento.
No. Está indicada como luz de apoyo y ambientación. Para la iluminación principal, combínela con otras fuentes en el techo o la pared.
El comando se realiza por interruptor encendido/apagado en el cable.
En aparadores, mesas laterales generosas, consolas y cabeceras anchas, donde la escala de la pieza queda proporcional a la superficie.